La Quinta Vergara


Todos los años, partir de febrero de 1960 el Parque Quinta Vergara, ubicado en el corazón de Viña del Mar, ha sido testigo de la realización del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar. Para este fin, diversos Escenarios se han diseñado y  construido a través de los años hasta llegar al actual Anfiteatro.

El Primer Festival de Viña en Febrero de 1960 tuvo como Escenario  una tarima de madera con telones de fondo y un techo hexagonal. Estaba ubicado a un costado del Palacio de Bellas Artes en la Quinta Vergara, entre las plantas y árboles ornamentales del Parque, con espacio suficiente sólo para la Orquesta del Casino Municipal que era dirigida por Izidor Handler, para presentadores, el jurado y para los cantantes de la competencia y del show. En tanto, el público se ubicaba en sillas plegables de madera y algunas bancas del mismo recinto o simplemente de pie en la mejor ubicación que se pudiera conseguir, en los jardines y prados.

Para la segunda versión de 1961, este mismo Escenario fue trasladado a un claro en el sector oriente del bosque, el cual reunía algunas características de mayor espacialidad para desarrollar el evento. Se continúa con el uso de sillas de madera para el público y además se improvisaron algunas ubicaciones tipo escaños en el cerro con algunos troncos de eucaliptos característicos de ese sector de la Quinta, aprovechando la pendiente de la colina que rodea el Parque, generando con esto mejor visión del espectáculo para los asistentes desde todos sus rincones.

Como el evento fue generando gran convocara de compositores y público cada verano, concluido el cuarto Festival en el año 1963 se aprueban los recursos para la ejecución del proyecto de un Anfiteatro que reuniera mejor comodidad para cantantes, músicos y asistentes. Es así que la Dirección de Obras Municipales, dirigida en ese entonces por el arquitecto Héctor Abarca Órdenes, encargó al arquitecto Hernando López Flores que diseñara un Anfiteatro al aire libre. Este reuniría algunas características similares al escenario Hollywood Bowl en Los Angeles el cual fue construido en el año 1922 en EEUU, aun existente en la actualidad.

Se encargó la construcción del Escenario a la empresa constructora del Constructor Civil Mario Henríquez Molina, la cual se desarrolló por etapas, en el transcurso de varios años, mientras la Municipalidad fuera entregando los recursos para su construcción. Para el año 1964 se construyeron las fundaciones, muros para conformar los camarines y losa de hormigón armado que sería el piso del Escenario. Al año siguiente, en 1965, se alzarían los muros curvos que cerrarían el espacio escénico y de bambalinas. Mientras tanto se construyó una pileta conformando un espejo de agua con surtidores y luces de colores, muy usado en la década de los sesenta y setenta. Cada año se iban mejorando las localidades con el avance en la construcción por etapas de la platea y graderías.

Para concluir el Escenario se construyó una techumbre de doble curvatura, de forma oleada, a cargo de la Empresa Constructora Ward y Latham (Santiago) que calculó cada una de las cerchas de acero de la estructura por el método gráfico de Cremona-Maxwell, que las construye, luego las traslada a Viña y las instala sobre el Escenario en el año 1967, para la celebración del octavo Festival. Aquella techumbre o “concha acústica” se transformaría en un ícono para el Festival y para la ciudad. El Anfiteatro quedó concluido para el año 1969, año en que fue estrenada la Gaviota de Plata como premio para los triunfadores del Festival, reemplazando a la Lira de Oro entregada hasta la edición anterior.

Los requerimientos televisivos del espectáculo viñamarino, en las décadas siguientes, fueron sobre exigiendo las dependencias del Anfiteatro y del propio Escenario, generando gran deterioro de las estructuras, ya que su diseño original no fue concebido para la implementación de equipamiento de alta tecnología en iluminación y sonido, a pesar de las continuas mejoras como la implementación de una plataforma y escenario móviles para agilizar los cambios entre las presentaciones artísticas de cada jornada del Festival, junto con el reforzamiento de la tradicional concha acústica para soportar el peso de los equipos de iluminación, en el año 1992.

En el año 2001 el Festival de Viña, en su edición número 42º, ocupó por última vez el antiguo Anfiteatro, para dar paso a un nuevo Escenario que estuviera  de acuerdo a los nuevos requerimientos de espectáculos masivos y televisivos. La licitación la ganó la empresa Besalco con un proyecto con mejores cualidades técnicas, diseñado por el arquitecto Borja Huidobro. Es así que para la 43º versión del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar del año 2002, debuta en nuevo Anfiteatro  que conocemos en nuestros días.

Gabriel Figueroa Ponce, Ingeniero Constructor. Coleccionista Festival de la Canción de Viña del Mar, Colaborador Archivo Histórico Patrimonial.

Canal Histórico Festival de Viña del Mar